Buenas Noches; Mujer
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Conoce a otros Ninfa R Gutiérrez. Está escuchando KDNA en el 91.9 en Yaquima. Buenas noches, está usted en sintonía de su estación pública Radio Cadena, la cadena que une al hispano. Hoy 2 de octubre de 1985, los invitamos a escuchar su programa Buenas noches del miércoles
para Radio Cadena, con ustedes, Ninfa R Gutiérrez. Esta noche estaremos tratando con un tema no muy publicado, pues nadie quiere saber que en este país, cada 18 segundos, una mujer es golpeada físicamente. Según los reportes del FBI, un despacho nacional de investigadores, el FBI dice que es un crimen que abarca todos los Estados Unidos, pero que es un crimen que no tiene la publicidad que se merece. Esta noche, hoy en nuestro programa de Buenas noches, estaremos hablando con Francisca González, coordinadora del programa Familias en Crisis del YWCA. Francisca, buenas noches. Buenas noches, Ninfa. Quisiera luego empezar el programa, por la razón de que yo considero este programa de mucha importancia. Como lo dije al principio, es algo que no hablamos lo suficiente, y pensamos que porque no se oye lo suficiente, Francisca quiere decirte que no lo hay, no existe esto.
Pero tú nos vas a venir esta noche a platicar de que sí, que sí existe. Platícanos, Francisca, dinos de tu trabajo. Primeramente, de mi trabajo, sirvo a muchas mujeres que han estado en las situaciones que han estado abusadas de su marido, queridos o familiares. No más que siendo que tienen que tener 18 años de edad o más, o haber tenido una criatura. Quiero que entiendan, primeramente, que el abuso no nada más son de golpes, es de palabras emocionales de uno, jugando uno con la vida de otro. Lo más importante que quería cubrir ahora es de la ley. Desde septiembre de 1984, cambió la ley del abuso de, no quiero decir no más de mujeres, que el abuso de las personas. Hombre igual que mujer. El hombre no tiene el derecho de golpear a una mujer, ni la mujer al hombre, que ha tenido casos. Se han de reír de lo que digo, que las mujeres golpean los hombres, pero sí ha pasado.
De eso no me admiro, porque he visto demás. Platícanos de la ley. Sí, esta ley es nueva, dices tú, que el año pasado empezó. Dinos, ¿cómo es que afecta a las situaciones? Bueno, las situaciones pasan por diferentes casos, porque no hay dinero en la casa. Uno siente mucha presión, que los bills ya están cayendo, no están cortando la luz, no hay dinero para pagarlo, no hay comida en la casa, los niños están enfermos. Si no es una cosa, es otra. Uno siente mucha presión de todo esto. La mujer siempre es la que lo lleva, porque ella sabe que no hay dinero, no hay con qué arreglar estos asuntos. El hombre también, que siente tanta presión, él no halla y no sabe de poder hablar con su esposa o con la persona que vive, de lo que él está sintiendo y lo que sí o no se puede hacer. Y de eso resulta, dices tú, este pleitos.
Sí, demás, de palabras otra vez hasta yo he visto donde los hombres golpean a la mujer de tal modo de, vamos a decir, con tablas de dos por cuatro, con cables, les han metido los cuchillos en la pierna, los brazos, lo que sea. No están pensando en esos momentos lo que está pasando, lo que están haciendo, pero se ve mucho. Antes de la ley, Francisca, antes de que pasar esta ley aquí en el estado de Washington, la ley nueva que tú nos estás hablando, cuando resultaban estos pleitos, ¿qué es lo que sucedía si, digamos, vendría el policía? Casi nada. Si es que ella o el vecino no lo han reportado, no se hacía nada. Seguía ella con él en el miedo natural, él en casi 90 casos de 100, el hombre le dice que él la perdona, que ya no lo va a volver a hacer, que va a cambiar.
Sigue la siguiente vez y estamos igual. Ahora la ley dice que es un crimen de golpear a otra persona, siendo quien sea, la mujer, el hijo, la vecina, la madre o lo que sea. Ahora, siendo que si una policía está, si se lo reportan a una policía, él por ley tiene que arrestar uno o al otro que están discutiendo. Cuando llega a donde está el pleito, entonces el mismo policía decide quién es la persona que se va a llevar. La persona que él piensa que está golpeando a la otra persona o abusándola en la forma que sea, siendo si la mujer le está tapando al hombre, siendo que la casa se ve que ha habido pleito, tiene que arrestar uno o el otro, o los dos, si se tiene que. ¿Hay casos donde se los arrestan a los dos? Hay casos. ¿Y qué pasa con las criaturas cuando...? El Estado los tiene que recoger.
La naturaleza no los va a dejar solos, pero en casos se ha visto. Dime tú, ¿qué parte tomas tú en casos así de tu trabajo? Bueno, de mi parte, siendo de presentar la mujer a la ley que está ahorita y lo que se puede ofrecer para ella, siendo de que a veces él está arrestado, está en la cárcel, ella no tiene modo de moverse. Entonces, si ella piensa ya dejarlo por un tiempo, aunque sea una semana o dos, ella puede conseguir y le puedo ayudar a conseguir el orden de que él no puede por ley arrimarse a su casa, mientras que ese orden está y que él se presenta en corte. Lo peor que se pueda pasar, la primera vez quiero decir, la primera vez que lo arrestan a él y él consigue este orden, lo peor que se pueda pasar es que el corte, las cortes lo obligan a él a conseguir ayuda de una consejera.
So, a la persona le piden que consiga consejos de una persona profesional a la persona que arrestaron. Igual que la esposa. También. Es mejor que los dos consiguen la ayuda. Porque miras tú que el problema es de los dos. Es de los dos. Y ella se pone igual de enferma que él. ¿Cómo? Explícanos, ¿en qué forma dices tú? Primeramente, yo creo que estas personas que están oyendo ahora se ponen a pensar que de la primera vez que han discutido ellos en este matrimonio, ¿cuándo fue la primera vez que él la golpeó, la cachetó, le dijo malas cosas? No le dijo más bien, le ha dicho perdóname, no lo vuelvo a hacer, voy a cambiar, no voy a ser la misma persona, vas a ver. Si yo la con la segunda vez, te dice lo mismo. Pero ¿por qué va a cambiar esta persona? Si esta mujer, si esta mujer lo quiere, esta mujer no le va a hacer daño. Nympha, tenemos unas preguntas privadas que pueden tomarlas después de que salga, es una llamada privada. No, llamada privada.
Es una pregunta referente a lo que están platicando, pero la persona lo quiere privado y nomás ocupa como un minuto, tiene dos preguntas. Bien, ¿cómo no quieres tú ir a tomar la llamada? Yo podría dar una información sobre lo que puedes pasar. Estamos aquí para servirles, así que si una persona se está llamando ahorita y quiere preguntarle a Francisca algunas preguntas en privado, yo quisiera decirles a ustedes de que hay una información que le viene a Francisca, de información sobre lo que se ha estado llevando a cabo en los Estados Unidos sobre la violencia que hay en las familias. Y nos dice así, que han calculado que el 25 % de todas las familias en los Estados Unidos sufren de una forma u otra violencia doméstica en el hogar. El 25 % en los Estados Unidos es algo bastante numeroso, ¿verdad? Y el 25 % dice aquí también que de los suicidios de las personas que se matan aquí en el país son asesinadas por el esposo o la esposa o por el compañero o compañera.
También la violencia, dice aquí, se repite en las generaciones futuras, donde si las criaturas crecen en un ambiente donde hay mucha violencia, estas mismas criaturas vienen a ser también en sus hogares violentos. Y natural que la violencia causa mucho afecto, afecta a toda la familia, a todos los miembros de la familia. A Francisca, ¿estás de vuelta con nosotros? Dinos, platicanos. No sé si podrías tú relatar de las preguntas que la persona te quería decir o querías tú continuar con lo que estabas platicando. Prefiero continuar con lo que estaba pasando. Nos decías. Estaba diciendo que la mujer, igual que el hombre, es muy importante que los dos consiguen la ayuda. Quiero también que escuchen los hombres, y también están libres para hablar, los invito. Hay veces que reconocemos que el coraje se nos sube de más y hay veces que decimos, si te agarro ahorita,
te voy a estimar. Ya estos hombres están reconociendo que el coraje se les pasa al límito. Van a ya quebrarles un brazo, como me dijo un hombre, domás le di un puchón cuando pasó una ventana. Domás le di un estirón del brazo cuando se la quebró. Hay veces que nosotros mismos queremos pensar de lo mínimo. Hay veces que no sabemos lo que está pasando excepto eso porque lo ha visto. Me han dicho mujeres que no se acuerdan lo que han pasado. Y ha tenido mujeres que han arriesgado hasta tener que tener las piernas cortadas porque de lo mayorado ya no se alivren las piernas. Así de serio son las cosas. Pero si hay ayuda, y si uno consigue la ayuda, es imposible que el tratamiento les vaya a ayudar a los dos. Es importante que ella, igual que él, consigue esta ayuda. Es imposible, lo más importante, es imposible que esta mujer vaya a cambiar a este hombre si este hombre no
piensa que él está haciendo algo mal. O diré que él no vea que la ley debe de intermeterse. Este es el modo de que se tiene que mandar a la mujer y cuando no se hace la tiene que golpear. Eso es lo que les han enseñado desde cría chiquita. Pero hay mejor modos de vida. Uno tiene que ver que sí hay. Dices tú, Francisca, de que los servicios que ustedes ofrecen y que otras agencias ofrecen en los que tú estás involucrada, eso no es para separar el esposo a la esposa, no es para que se divorcie, sino es para prestarles ayuda a que se mejore la situación donde están, ¿verdad? Y dices tú, porque no se va a mejorar si la persona sigue haciendo la misma cosa. Y si la mujer sigue pensando de que algún día va a cambiar, tú lo que dices es que es como una enfermedad, que necesita medicina.
Exacto. Otra vez, hay veces que nos espera, o lo que más nos duele es de que una persona se vaya a dar cuenta que los vecinos van a saber lo que está pasando, o la gente de uno, no quiero que la gente vaya a pensar mal de todo, los quieran, es buena persona conmigo, es buen hierro de mi mamá, o es preferido. Pero de todos modos, nosotros mismos nos estamos echando mentiras, que todos ya se han dado cuenta con los gritos que echan él, o el modo de que él trata a uno frente de la gente, o hay veces que las puras palabras y el modo de hablar que tiene él, y los hijos, en el modo de que se portan los hijos. Hay veces que uno hasta pierde familiares, o el soporto de los familiares, porque ya ellos están cansados de darle a uno. Ha habido casos donde la mujer ya quiere separarse, ya piensa que ya es lo más que puede tomar. Toma ella el paso de dejarlo, se va con las familiares, en un día o dos se le baja el sentimiento,
excepto a ella de que lo quiere, ya no quiere perder todo lo que han vestado, y los familiares ya, con uno o dos veces que hace uno eso, ya los familiares quieren hacerse un lado. Le dice a uno, ya tú te casaste, no quieres dejarlo, quieres seguir sufriendo. O como tal dicho, dicen, ¿le gustará que la golpean? No lo dejan. Si no es eso, es el amor que ellos le tienen a este hombre. Estas mujeres tienen mucha creencia de que van a cambiar, que ya no lo van a volver a hacer. Los hijos que no quieren que estén sin padre, esas que piensan que van a estar sin padres estos niños, tienen que ponerse a pensar, ¿qué es lo que va a pasar con estos niños? ¿Cómo se van a crear estos niños? ¿Qué clase de persona va a ser estos niños? ¿Y qué derecho vamos a tener cuando esta niña ya esté grande y su marido ya la está golpeando? ¿En qué forma la vamos a ayudar?
¿Qué consejos le podamos poder ayudar? Porque lo que tú estás diciendo es que cuando crecen en este ambiente, empiezan a aceptar que es una cosa normal, y de que cuando, por ejemplo, si la niña crece en este ambiente donde su mamá es golpeada y su mamá no dice nada, ella al tiempo de crecer y casarse también va a dejarse ser golpeada porque ella piensa que es algo normal. Exacto. Y dices tú que eso debe de pensar la madre cuando es abusada, que no nomás está físicamente golpeando a ella misma, sino que también al mismo tiempo la familia que los rodea se están afectando mucho con esto. Sí. Es tan importante que uno de madres reconoce, yo he visto donde los hijos son golpeados del padre, las madres de tal de no dejar al esposo, aceptan que esto está pasando. Ellos ya se les hace forma de vida, no saben otra forma de vida. De todos modos el madre le dice que está pa' él, que nadie la va a querer, que ella ya no puede, está dependida en él,
cómo va a trabajar, quién va a cuidar a esos hijos, no los van a ver igual que el padre, pero uno tiene que ponérse a pensar en qué forma está tratando este padre a estos hijos. Queremos que estos hijos siguen esta vida igual que uno, cuando hay mejor. Esa es una responsabilidad, verdad, de cada padre y cada madre con sus hijos, verdad. Queríamos nosotros invitarlos a ustedes, nuestro radio escuchas, a que nos llamaran, y ya hemos tenido varias llamadas ahorita, pero los invitamos a que nos llamen, estén en el aire. Quizás ustedes conozcan a alguien de que necesita esta clase de ayuda, verdad. Una amiga, una prima, una comadre, familiares. Tengan algún comentario sobre lo que se ha estado hablando esta noche o alguna pregunta aquí para Francisca. Con mucho gusto ustedes pueden llamar aquí a Radio Cadena al 854-1900 o al 854-2222. Y estamos hablando esta noche, como dije al principio, sobre la ley, principalmente porque es lo que están haciendo. Estás enforzando una ley que es del Estado de Washington, verdad. Y esa es de que no se debe golpear a nadie porque es quebrar la ley.
Y tú has tenido bastante experiencia sobre esto y causa esto en la familia, en el hogar. Y nos estás platicando esta noche de que no tiene que seguir este mismo círculo, de que hay ayuda para las familias en poder obtener ayuda para mejorar su situación. Y otra vez no quieres tú decir de que quieres que el propósito de esta agencia es de separarlos definitamente, sino de darles, ofrecerles ayuda para que sean un matrimonio mejor. Sí. Aníbal, yo creo, quisiera decir también, hay veces que he oído yo, que estas familias piensan que yo los quiero cambiar. No son de aquí, es diferente clase de vida. Son americanas ya, la vieja aquí quiere mandar. Quiero que ignoran eso. Lo que estoy diciendo que es la ley en Estados Unidos.
Y tienen que respetarlo a como está la ley de que uno no puede manejar mientras que está intoxicado. Es otra ley. Si uno va a vivir en Estados Unidos, tenemos que aceptar las leyes a como están escritos. No es modo de la mujer, digo, no son reglas de la mujer, no son reglas de la comadre o de otra persona. Es ley. Y así es. Y si no las respetan, entonces tienen que sufrir las consecuencias. Y nos puedes platicar las consecuencias según cada caso, ¿verdad? Según que de lo serio de cada caso se ha visto donde los niños resultan muertos porque de pelear uno al otro se les duele la cabeza y no se ponen a pensar que los niños están en los brazos de esta mujer. En vez de darle un mal golpe a la mujer, se los dio al hijo. Se les va la cabeza. Ha visto yo, como te digo, mujeres donde el marido les ha metido una navaja en la pierna. Y para ellos es cualquier cosita.
Lo merezco, como dicen ellos, ellos lo merecen. No me quiso entender. Yo nomás quiero que se pongan a pensar qué motivo en este mundo se dará derecho de golpear a otra persona humano. ¿Qué motivo hay? Cuando se puede hablar. ¿Y crees tú que entonces lo que necesitamos nosotros, si estamos hablando generalmente en toda la persona humana, es a poder enseñarnos a cómo comunicarnos sin tener que usar físicamente nuestras manos. Me parece que la vez pasada estuvimos hablando con la señora Abel Garza y nos estaba explicando de eso también, sobre la importancia de saber cómo comunicarse. Pero los resultados son los que nos estás platicando, es de que la mujer o el hombre a veces también es golpeado y las criaturas también son golpeadas. Y eso es contra la ley, contra la ley de aquí del estado de Washington. Y si ha visto, Ninfa, de que en unos casos que los niños han sido golpeados
o que los niños han sido abandonados porque la mujer trata de tanto modo de taparle a este hombre, siendo de que, desde que amanece el sol hasta que baja, de que si este hombre quiere que trabaje en el field, esta mujer tiene que ir, teniendo hijos o no teniendo. Se ha visto que estos criaturas se los han quitado por ley porque esta mujer prefiera dar sus hijos de arriba de este marido. Se ha visto tiempo a través de tiempo. Hay mujeres de que no aceptan lo que está pasando. Cuando quiero decir que les tapa uno, quiero que estas mujeres que están escuchando ahora se pongan a pensar, de la primera vez que discutieron, cómo les tapamos. Te preguntan qué es lo que pasó. Pues nada. La segunda vez ya va más serio. Si uno se pone uno a pensar en la forma que les tapamos,
quiero también que piensen del hijo o de los niños, ¿verdad? O cuando están haciendo algo mal, les dan una nalgada o los quieren corregir en alguna forma. Si uno no les tapara, ya estos niños con más pensamiento, no tuvieran con que, bueno, si me pongo a gritar o llorar, me va a dar mi mamá lo que yo pido. Si mi mamá me dice que limpia el cuarto y me pongo a gritar, me va a dejar mejor que me salga. No va a aguantar. Así nace el hombre con esta mujer. Esta mujer, si el hombre la golpea, ella le tapa de tal de no oírlo, de que estamos en esta situación porque tú lo reportaste. En vez de decir, no, estamos en esta situación porque tú me golpeaste. Son dos diferentes cosas. Hay que dar la responsabilidad a cómo nos toca. Siendo de que si él las golpea en la forma que con una cachetada o les quebra algún brazo o algo y uno lo reporta,
entonces ellos van a tener consecuencias por el modo de que nos portamos, igual que los niños. Cuando los niños hacen algo mal, tiene que haber consecuencias para que ellos no vayan a desear de hacerlo otra vez o se van a acordar, como me dijo un hombre. El miedo de que yo tengo es de que me vayan a echar algo a la cárcel y no quiero volver allí. Fueron consecuencias para este hombre. So, aceptar la responsabilidad, que si hiciste un daño, vas a tener que aceptar la consecuencia de ese año. Pero si haces un daño y no alguien te da consecuencias, nadie te reporta, no hay motivo, ¿verdad? Y quizás con el tiempo piensen que es normal, piensen que yo estoy haciéndolo así como que es muy normal la vida que llevan. Quiero dar un ejemplo de una mujer de que, bueno, ella es americana de aquí. Su marido era de un parte de México más cerca de El Salvador.
Esta mujer, joven, su segundo matrimonio, aquí se lo pasó muy bien con este hombre. Este hombre, como dice ella, me trataba de lo mejor. Tuvo aquí dos años con él. Nunca tuvo un problema con este hombre. Se fue para México y otra vez, no sé exacto qué pueblo en México fue esta mujer, pero se fue. Resulta de que él arrimó con la mamá de él, siendo suegra de esta mujer. No le arrimaba comida, la suegra no la quería. Cuando le pedía dinero, la golpeaba. Fue muy de una sorpresa grande para esta mujer, porque lo que pasa con estos hombres es que están, tienen miedo de que estas mujeres tengan amigas, tengan comadres, tengan amistades de ninguna clase, siendo familias, con madre, del lado de él, lo que sea. Ellos quieren quitar porque se les hace que, bueno,
te está metiendo malas cosas, ella no más te aconseja cosas. Yo no quiero que te des cuenta. Mejor las quita. Esta mujer ahorita tendrá unos 26 años de edad. Tuvo que meter el gobierno de Washington para sacarla de México. Y sí se pudo. Me quedé yo muy admirada, pero con mucha ayuda. Tuvimos muy agradecidas que él mandó dinero, se comunicó con el gobierno de México de esa parte y la mandaron por avión. Lo que quiero entender es que estando donde esté uno, queriendo la ayuda, hay. Si uno desea estar sola, pensando, teniendo los deseos naturalmente de que él va a cambiar, las esperanzas que va a cambiar, ¿cuántos años vamos a esperar?
¿Por qué va a cambiar este hombre? Si esta mujer nunca lo ha reportado, nunca lo quiere, es padre de sus hijos. Lo que tú estás diciendo, entonces, es de que, como yo te estoy entendiendo, es de que la mujer o la persona que es la víctima, en este caso estamos hablando de la mujer, pero puede ser el hombre también, tiene que hacer algo, tiene que poner algo en acción y no no más pensar de que la situación va a cambiar. Ese deseo es bueno porque aunque haga algo, tiene que tener ese deseo que eventualmente vaya a cambiar, pero también de que haga, ponga en acción eso, ese deseo. Y eso es de poder venir, por ejemplo, en tu trabajo donde les dan consejos, donde les prueben variedad de ayuda. Tengo un grupo de hombres mexicanos principal que me platican de sus situaciones, a como ellos lo vean.
Es muy interesante de oír la historia o el lado de la mujer igual que el lado del hombre. ¿Hay una llamada? ¿Es que? Sin IFA, tenemos un hombre en el teléfono. Buenas noches. Buenas noches. ¿Quería darle un poco más de comentario que están hablando? Sí, díganos. A todos están. Me parece muy perfectamente bien lo que están hablando esta noche referente a los problemas en hogar, en matrimonio, en lo que sea, principalmente entre los hijos. Pero hace rato oí lo que es que dice que muchas veces el hombre abusa mucho de la mujer. Digamos muchas veces, me pongo a apuntar, viendo un punto psicológico, muchas veces el hombre llega a abusar a la mujer y hace por eso un motivo, porque la mujer a la fuerza nunca puede abusar del hombre. Pero en los sentimientos, en ofensas, en humillaciones, la mujer siempre lo ha hecho.
No me refiero a querer hacer mal a la mujer, sino dándole un punto más abierto a lo que se está hablando, ¿verdad? ¿Cierto? Porque todos, en este mundo, una cosa le diré, que cada vez es un mundo. Y cada persona, cada individuo, hombre o mujer, tenemos diferentes costumbres o diferentes pensamientos de... Es cierto. Entonces, muchas veces, cometen uno un error o el otro, ya no se entienden. De ahí vienen los problemas, vienen los complejos, vienen los maltratos, y llega el tiempo ya la misma violencia que se ve en las pláticas o en las palabras, porque podría verse un diálogo lo más fácil y se podría relatar todo el asunto. Pero no lo ha habido y no se ha hecho. Entonces, se explota en el tango, como dicen. Entonces, la mujer puede abusar del hombre en sentimientos, en palabras... Exacto. Por eso es importante, señor, de que los dos reciben la ayuda de una consejera.
Cuando... Me da gusto que usted, de hombre, está hablando, porque son muy pocos hombres que puedan decir, tengo culpa en esto, y también mi esposa. Los dos tienen parte. La mujer, porque no se puede expresar, y el hombre, porque tampoco. Ella tiene miedo de que él la vaya a dar un golpe si ella le expresa lo que siente. El hombre, más bien, porque no nos... Desde chiquitos no nos enseñaron poder expresar. Los hombres no lloran. Los hombres no... No eres mujer. Se tienen... Ponte a pelear. Si juega uno con muñecas es... Ya sí, soy una mujer. Cuando es importante de dejar una criatura que crezca para que, ya que esté a grande, pueda expresarse con su esposa. Cuando él siente sentimiento de poder decir, tengo mucho sentimiento por esto y este y otro. Si no hay comunicación en el matrimonio,
es imposible que uno al otro se pueda entender. Ahora, digamos, al referente, yo lo digo porque yo he estado pasando en mi vida matrimonial un problema por asimil. Y por eso lo estoy hablando, por experiencia que he experimentado. Muchas veces el diálogo, muchas ocasiones, no puede servir porque cuando ya está muy arriesgado un problema, solamente viéndose, volviéndose para atrás donde empecé a reconocer el error de uno al otro, se podía resolver. Como, por ejemplo, en mi caso, hice muchas formas para poder reparar el error que según se me aparentaba que ya era culpable. ¿En qué forma? En forma de que, por ejemplo, recurría un respiro, fui a un encuentro matrimonial, fui con consejeros. ¿Su esposa le acompañó? Primeramente fuimos individuales,
el consejero y después fuimos los dos. En los retiros fui yo solo y ella fue solo. Y en el encuentro matrimonial fuimos los dos. En estas juntas, ¿pudieron discutir de su matrimonio privado? Sí, o sea que, por ejemplo, en el encuentro matrimonial es un encuentro privado porque ambos no se hablan, sino que se comunican por escrito para no ofenderse o no herirse en palabras. No se dice en escrito como uno o como otro. Y como le digo, pasé todo eso y aún así seguía siendo culpable. ¿Quién es la persona que le decía que usted era culpable? Mi esposa. Llegó el tiempo de que empezó más en los insultos, o sea que en tratarme un poco más bajo de lo que puede ser un hombre. Aunque usted dijo hace rato que el hombre no llora, pero mis conceptos y mis principios
es más hombre que el que sabe llorar. Exacto, es tan importante y muy buen dicho. Porque a los lados, sea hombre, sea mujer, el que no llora, bien al principio se siente muy hombre, pero más por delante vienen los problemas de enfermedades, ya sea principalmente al corazón, porque cualquier problema que uno o otro se aguante son daños para la salud de uno mismo. Pero referiendo al mismo problema, yo tuve que pasar todo eso. ¿Estaba ordenado por ley o usted de voluntario? No, yo por voluntario, porque teníamos nuestros hijos. ¿Le doy mucho crédito? No quería, o sea que aún para mí una separación es imposible, aunque al principio mis principios religiosos y mis principios morales no van a mí con esas costumbres, pero por eso estuve yendo a ese programa y empezó a sacar lo que ya he pasado. Quería dar algo, digamos en esta forma, como un ejemplo que muchas veces el diálogo no llega a entender,
simplemente lo que sucede en un hogar no es que se fuera, sino que fatalmente, gracias a Dios, que ya hemos pasado la crisis. Sí, ¿y se han entendido más? ¿Pueden comunicarse mejor ahora? Ahora, últimamente yo un poco mejor, sin querer nada, aunque como le digo al principio, mi esposa me decía que iba a abandonar, que iba a divorciar, que iba a ir. Y no sé, no la conozco a su esposa, pero más bien ella dice lo que dice porque quiere estimarlo. Quiere ella agarrar su atención para que usted pueda oír lo que está diciendo ella. Diciendo eso, usted está a toda su atención, ¿verdad? No, yo todo el tiempo no es porque me vaya a hacer un frente, pero de cuando yo me di el paso del matrimonio, lo he decidido hacer solamente mi hogar, mi vida y vivir para ello. Entonces, llegó el tiempo que todo el tiempo siempre he luchado
para salir adelante y siempre he tratado de darle lo mejor, más que lo que yo he podido darle, se lo he dado, y aún así nunca quedaba bien. Había otras palabras que por el aire no me atrevo a decírselas, porque todavía hay un poco de dignidad que se puede decir de hombre, que hubo esos problemas más íntimos, entonces no se lo digo, pero llegó a ser muchos casos muy ofensivos, que llegaron ocasiones que yo estuve a punto de que sentía que la sangre se me ardía por dentro, mejor agarraron mi carne o me iba a pasar el rato. Y es lo que le recomiendo, de que si usted siente tanto coraje y siente de que si ya no la va a detener, mejor salga así un tiempo, ella tiene que respetar eso, es tiempo afuera que le hablamos o le decimos. Igual que ella, si ella siente tanto coraje que no puede decir nada humano o algo que se pueda entender, si va a decir un malicino o algo, mejor que se cae, mejor se sale de la casa una hora o dos
mientras que se calme ella igual, tiene uno que reconocer ya esos signos. Y no es cambio que puede pasar ideatamente, ocupa tiempo, ocupa que las dos personas en el matrimonio estén de acuerdo de lo que están haciendo para que pueda haber cambio y cambio para ellos igual que para los hijos que tienen o piensan tener. Y hay algunas personas así.
Me da mucho gusto de que habló ahora esta noche usted señor que quisiera que más hombres pudieran deshogarse y echarse responsabilidades igual que ellos que la mujer de lo que está pasando, pero tenemos otra telefoneada. Igual. Gracias. Por nos da mucho gusto de que nos haga llamar esta noche
y haga tomado su tiempo en estar con nosotros a leer las noticias. Le damos las gracias. Que pase muy buenas noches señor. Me parece que tenemos otra llamada. Buenas noches. Me oí. Me gusta que me oigan. Este quería estar en privado. Me parece que quería estar en privado. Es la misma persona. Lo único que necesita son sus números telefónicos privados. Los vamos a dar en el aire. Los suyos de su casa. Francisca los va a estar dando en un momento. Tenemos una línea que es una damita que está esperando. Buenas noches.
Buenas noches. Está todavía. Está todavía la damita. Es en la segunda. Buenas noches. Buenas noches. Ezequiel la oye allá. Pero nosotros no la podemos escuchar aquí. Buenas noches. Buenas noches. No la podemos escuchar. Ezequiel. No la podemos escuchar. Voy a ver si está cambiado el otro botón. Voy a ver si está cambiado el otro botón. Me da gusto que están telefoniando por radio. Hay el interés, Francisca, en nuestra comunidad.
Me parece que tenemos ya la persona. ¿Cuál es el botón que puso? Buenas noches. Ahora sí la escuchamos. Estaba viendo su programa. Estaba viendo el programa. Estaba viendo el programa. Estaba viendo el programa. Tiene una parte interesante para hablar. Yo como mujer sentí la propia idea. Según está hablando de la mujer. Quizás yo como mujer voy a hablar de algunos temas que he hecho. De los hombres. Pero no es mi plan. Estaba viendo ese programa. Como digo tiene partes buenas.
Quizás algunas partes que a las esposas se van a sentir incómodas. Quizás algunas partes que a las esposas se van a sentir incómodas. Yo como mujer quería darme un pequeño comentario. Nosotros tenemos como 11 años de casados. Yo estoy aquí desde antes de casarme. Yo recuerdo desde que vine a Estados Unidos. Siempre en mi trabajo. Yo no escuchaba nada. Yo había oído los comentarios de otros países. Yo estaba aquí desde antes de casarme. Yo estaba aquí desde antes de casarme. Así será la situación aquí. Todo el día se sigue oyendo. Como está oyendo en televisión y radio. Dicen que dentro de una ley que hace muy estricta para los esposos. Dicen que dentro de una ley que hace muy estricta para los esposos.
Yo digo que ponemos a pensar las madres de familia. Yo pienso que el hombre y la mujer sienten lo mismo. La única diferencia es que la situación es que a veces no quiere uno trabajar en mi matrimonio. O no reconocen. O no es lo que no quiere uno. O no es lo que no quiere uno. Es que uno no reconoce que hay alguna problema. Para ellos es natural que le metan una cacheta a la esposa. Ese es el modo de que uno debe de tratarlas. Yo pienso que el gobierno le conviene poner leyes estrictas. En primer lugar no quiere dar dinero para esos niños. Otra vez si hay hombres obligados. Y también como plan se puede ver mujer obligada.
Que no se toma en cuenta. Ni el esposo ni los hijos. A veces el esposo también no lo toma en cuenta. Y es por eso que ahí empiezan los problemas. En primer lugar el santito nuevo ni te pondré. Y el santito nuevo ni te dejaré. Este problema que hay es que uno no quiere trabajar a veces. Pero me gustaría otra forma de, ya no hablando tanto de leyes. Porque eso no está viendo más que otras cosas buenas. ¿Qué le gustaría escuchar? Algo que fundamentara más. Algo que ayudara a la persona espiritualmente. Como yo estoy viendo también el señor que estuvo hablando hace rato. Referiente a encuentros matrimoniales. Yo estoy explorando esas cosas. Porque en verdad si ayudan a la persona que quiere cambiar.
Y esa es la llave. De que uno queriendo hay ayuda. Y también la mujer. La mujer tiene mucha culpa en lo que está pasando. Porque otra vez ella le tapa a él. Ella no quiere que los vecinos se den cuenta. No quiere que las familiares van a pensar mal. Y muchas veces también lo que desanima a un hogar. Es que los comentarios. No todas las personas queremos ayudar a la gente. Otras personas quieren destruir a uno. Como dice el dicho, quieren en su casa arder a la gente. También a veces muchas amigas le dicen. ¿Qué le aguantas? Pues déjalo. Pero al fin que hay más. Pero esas personas al rato lo ven rodando uno. Y eso no lo van a dar a la mano. Y a veces es lo que pasa que si uno se cree de esas cosas.
Y yo pienso que en primer lugar es saber a quién tiene uno en su casa. Y ellos también que miren. Simplemente como a veces suceden matrimonios. Muchas mujeres ponen la esposa en la cárcel. Y qué pasa al rato? Yo sé que es una ira de coraje en un rato. Todo el rato se lamenta. Y qué va a pasar? O esta mujer con el tiempo. O esta mujer si no reporta lo que está pasando. O esta mujer va a ser otra persona que va a seguir golpeada. Esta mujer va a seguir herida. Esta mujer va a sufrir mucho igual que los hijos. Es importante de reportarlo. Porque si uno no lo reporta. Él no va a tener consecuencias.
Yo fíjese que en 11 años de casada. Puedo tener unas experiencias quizás. No más de esos 11 años para acá. O sea esos 11 años para acá es lo que puedo experimentar. Otras personas mayores muy atrás quizás tengan otras experiencias. O cada quien. No importa. Pueden tener tres meses de casados. Pueden tener un año. No importa la cantidad de tiempo para que empiecen los problemas. O exacto. También de que como dije a ti otra vez. De que los hay los hay. Y de que los hay los hay. Así como se ve de malo en las cosas se ve de bueno. A veces hay que son mujeres muy... No creo que no todas lo que metan en rodes se comete porque somos humanos. Pero hay mujeres que no son malas personas. Y el hombre se aprovecha de ellas. Y hay unos hombres que son buenas personas y se aprovecha la mujer. Y ha visto. Se ha visto o diré. Ha ordenado por ley que la mujer venga a
recibir ayuda de una consejera porque ella ha sido la que ha golpeado el marido. Y especialmente me gustaría que esa clase de consejera no se hablara solamente de que mire que aquí acá hay que tres cosas. No le entiendo. Algo algo lo más fundamental es algo religioso. Lo más importante. Hay diferentes religiones. Unos aceptan es que se interpreta la Biblia depende en qué religión. Y no quiero decir que uno es mejor que el otro. La Biblia es la Biblia y solo hay un Dios. No lo podemos aceptar todos. En la misma forma. Pero sí. Pero como estamos viendo cada día está viendo más liberación. Y es la causa que yo creo por ver Dios mira el mundo tan chocas de que
un otro mismo lo estamos haciendo quizás. Así como en México sucedió esa cosa. No puedo decir que porque eran malos. Quizás eran los malos que nos arrepintiéramos. Pero a muchas las veces uno es como en el matrimonio. Es un matrimonio bueno. Que las cosas funcionen bien. Aunque lo dudo. Porque todo el matrimonio es por bien que se mire. Todos tenemos problemas aunque sean pequeños. Unos más grandes que otros. Pero llegando a estos puntos cada quien siente lo que siente. Pero yo pienso que de hoy en día las cosas van a funcionar más diferente porque no se ve por la liberación que está entrando. Los matrimonios son de dos meses. Ya casi no son de años.
Se usa mucho más la separación. Pero es por eso. Porque en primer lugar ojalá encontrar a una persona que en realidad le ayudara. Que dijera voy a hablar con la pareja. Y entonces uno puede trabajar con ellos. No decirles mira ya está la cárcel. Si fuera así de simple lo hubiéramos hecho. Me da pena pero no es tan simple. Es algo tan privado de uno. La mujer igual que el hombre tiene tanta vergüenza de admitir que esto está pasando. Y es muy duro. No puede uno más preguntar qué es lo que te pasa. Dime la verdad.
Sé que te está golpeando. Es algo muy privado. Es algo que uno no no más le puede platicar a cualquier persona. Se les hace muy duro platicarle a la comadre o la suegra o la cuñada porque no saben en qué forma va a aceptar a esta persona lo que está pasando. Y si hay grupos de parejas que se puedan juntar queriendo... A veces uno trata de... Yo entiendo su problema. Es nada más como que van a hacerle al pueblo
las leyes que entró y para que no se mezclen eso que les va a perjudicar sino que las cosas vayan marchando mejor. Se enseñan como se dicen los peligros. No quiero hacer la llamada más larga. Lo único es que... Pues gracias por haber llamado, mira, por haber compartido con nosotros esta noche. Me parece que tenemos otra llamada. Buenas noches. Es que estoy oyendo el documentario que tenemos a tocado ante los matrimonios, ¿verdad? Es que yo tuve un problema desde casi recién casada, ¿verdad? Pues yo mi esposo primero quiso abusar de mis hermanas, ¿verdad? Y todo le aguanté. Después con las amigas. Él llegaba y me arrastraba y me golpeaba.
Al último traigo hasta mi espalda toda pillada. Yo por el amor de todos mis hijos que Dios me dio de él tuve 30 años. Y se ha visto mucho, señora, de que los matrimonios hasta que llega uno piensa uno ir a cambiar. Probablemente esta vez ya, sinceramente, va a ser diferente. Ajá. Y ya de 30 años ya no pude aguantar porque pues al último está de... Se disculpó malamente de él, al cabo usted ya comprende las cosas, ¿verdad? Sí. Por no aclarar más. Fue un círculo que ya no pude aguantar. ¿Cuántos hijos tiene, señora? O hijas. Pues hijas fueron ocho y cuatro hombres. Se le hacía muy duro de poder aceptar
de que ya el matrimonio probablemente tenía años de que se había acabado. Sí. Y es que como le dijera, yo aguantaba también como se dice que por el amor de los hijos, ¿verdad? Por no buscarles otro martillo más de otro papá y por no ver los golpes de otro que no era su papá. ¿Qué afecta tienen sus hijos de este matrimonio? Pues como le dijera, pues este... Pues como le dijera, yo hasta que yo aguanté todo en el amor de ellos que los creer en el amor de los dos solos padres, ¿verdad? Sí. De que dijeran hombre, yo comprendí el amor de mi madre, el sufrimiento que tuvo con mi padre y ahora la vamos a catalogar como madre sufrida y vamos a comprender la suflema de ella y la vamos a ayudar, la vamos a catalogar y pues la vamos a hacer una madre feliz, ¿verdad? Pues no fue mucho muy al revés, asombré que sufrí todas las burlas
y las afrentas de su padre, que se burló de su propia hija y toda esa cosa y pues no, no he encontrado la logo con mis hijos. Entonces lo que quieren entender fue afecto negativo para sus hijos. De todos modos uno tiene que pensar de uno mismo y la felicidad igual ese pretexto de que lo estoy haciendo por mis hijos no es verdadero. No, no, ¿verdad? Uno en ese tiempo dirá a usted que estoy mal, pero no creo. Uno se junta por el amor de ellos, piensa uno que sinceramente van a cambiar. Lo más importante aquí que ya sus hijos estarán grandes, ¿verdad? De que el afecto fue negativo, ya los hijos están grandes, ellos ya su mundo diferente. Ahora usted estará sola, sin marido, sin hijos ya esperando de que ellos le vayan a ayudar en una forma. Ajá, pues no, no, no hay como de dijeron,
más de pocos refieres de la noche, cuando uno de unos de otros que porque ya están viejos, que porque no pensamos lo normal que había de salir la verdad que porque ellos están grandes les da vergüenza que ver nuestra parte, que ver nuestra casa, que ver nuestra vida. Y no hay vergüenza en eso, le quiero decir. Que se ha visto mucho ya uno de viejo, excepta la realidad de que ya ellos no van a cambiar, ya va a ser si uno sigue igual, el abuso sigue peor. Pues yo que dije que yo es que yo, como les dijera realmente, yo aguanté mucho porque yo mi esposo pues él era tan burlón que él agarraba a las mujeres y delante a mí pues las quería y todo, y yo todo es que le aguantaba, ¿verdad? Que duro. Que sea por lo que como usted dice y como nos dijimos todos, que sea por el amor que les tuvimos a ellos, ¿verdad? Sí, uno se pone a creer de que ¿quién nos va a querer? A una mujer usada, ¿quién te va a aguantar con tanto hijo? Pero sí es posible. Sí.
Señora, si usted lo hiciera otra vez esos 30 años, ¿qué hiciera diferente? Dígame, ¿de qué año de matrimonio verá cortado el matrimonio? Sí lo creo. Sí lo creo. Y sí lo creo.
Sí. Si tiene hijas casadas para adelante, vamos, dijo. Le agradecemos que nos haga llamado, señora,
y que haya compartido esto con nosotros, le deseamos pues más buena suerte en el futuro. Lo que quiero es que yo como una mujer, que me dijera que con mis hijos, fuera de lo que yo sufrí, de lo que yo sufrí, las agustas que sufrí, todas las agustas que sufrí, porque yo nunca con él, nunca tenía una favora para nada. Y era como decir, un trago de agua no lo merecía, un zapato no lo merecía, una nada no lo merecía. Él todo, nomás su hija era lo que era. Está Francisca González, trabaja, como le habíamos dicho, en este centro donde usted podría, ella va a dar más para atrás, más para adelante el número del teléfono, y a Francisca le gustaría oír de usted aquí, ¿no, Francisca? Platicar con ella, ¿verdad? Sí. Bien, entonces le agradecemos por haber llamado esta noche, señora. Ándale, que pase buenas noches. Ándale.
Apply davis 9.9 en Yakima. Nos vas a regalar unos minutos más, ¿es aquél? Unos cinco minutos más, quince minutos más. Bien. Tenemos varias llamadas todavía que nos están esperando, ¿verdad? Buenas noches. Buenas noches. Buenas noches. Buenas noches Buenas noches Me parece que ya no sé qué es lo que está pasando Ezequiel. Tenemos dos canales cuando llaman en las diarribas el 2222, entonces usamos el 2 y como llaman por el 1900 usamos el 1. Bien, entonces ahorita estamos recibiendo la llamada del 2222, bien. Mira, creo yo que no sé si podamos recibir la llamada a Ezequiel. ¿Puede venir a Francisca?
De todos modos, tuvimos esta llamada de esta señora, a cual le agradecemos que nos haga llamado porque ella está compartiendo sus experiencias que nos pueden ayudar a nosotros, las personas que estamos escuchando. Es muy duro para esta señora en Infa de que tiene tanto año con su esposo y luego partiéndose con el matrimonio y los hijos no tienen el soporto de estos hijos o hijas. Es muy duro. En tiempos pasados si uno se juntaba con el hombre o se quedaba juntas porque tuvo hijos, ahora exceptan ya igual que la familia y religión de que uno no tiene que vivir en esa forma y tienen el soporto de algunas iglesias. No quiero decir de todas, verdad, porque siguen a veces la palabra pero si esta mujer sigue teniendo problemas o no diré problemas con él pero con ella misma de
querer desogarse, se puede comunicar conmigo por el número 248-779-96. Es la YWCA con la programa Familia Crisis. Es bueno que hayas dado el número al teléfono porque nos han estado pidiendo en las horas telefoneadas. Quisiera yo disculparme con las personas que han estado llamando cual no pudimos recibir las llamadas, no era que no queríamos, es que estamos teniendo dificultad con los teléfonos de radio cadena. De todos modos quisiera mencionar algo. Algo de que es muy importante saber, Francisca, de lo que estamos hablando de una ley que no fue inventada, digamos, de que es algo que se debe de respetar porque si no se sufren las consecuencias. Y se tuvo que hacer la ley. Pero la ley, fíjate, Francisca, no fue que apenas comenzó el año pasado. No, no, no. Sí, es contra la ley golpear a cualquier persona. La única cosa está es que más antes, antes de esta ley nueva, como si tenían dificultad entrar en los pleitos de los matrimonios.
Sí. No porque todo el tiempo hemos tenido una ley donde no se le puede golpear a ninguna persona, no se le puede golpear. Sí. Lo que pasó es que esta ley fue, como dices, para que ninguna persona tiene el derecho de golpear a otra. Se está usando más porque el hombre, o diré, los matrimonios se golpean uno al otro. No quiero decir más el hombre que la mujer o vice versa. Es igual, ¿verdad? Siendo de, al fin de que uno tiene que respetarse uno al otro siendo humano. En esa forma estamos usando esa ley. No sé si se afecta la ley, digo, el estado de California o Oregon, pero aquí está, en Washington está muy duro esa ley. Teniendo ya los cobros tres veces de la misma, uno ya, ya no es de que van a recibir ayuda de una consejera por un año, ya va a ser cárcel de cinco años y para arriba. Ah, un momentito. Acabas de decir tú si acaso es que la misma persona se reporta por tres veces
que con el mismo caso. De que se reporta y han pasado por los cortes. Hasta tres veces pueden, sí. Entonces ya reciben años de cárcel. Sí, porque ya es criminal. Ya no es, es como si uno fuera a la tienda a robar lo que uno se dé, lo que quisiera uno, ¿verdad? Si no hubiera ley, no hubiera respeto para eso. Ahora ya reconocen que tiene que haber respeto también para la persona humano igual que todos. Una de las cosas que una de las personas que llamó había dicho que le gustaría a ella oír más de la religión, ¿verdad? Bueno, estamos mirando de que es un problema que es en realidad, está aquí, está con nosotros el problema este, ¿verdad? Sí. Entonces creo yo que las iglesias, las religiones diferentes que nos rodean, deben de ponerse en acción en hacer algo en sus mismos grupos, ¿que no? Sí, y se puede hacer si gustan de que yo vaya a hablar a estas iglesias en grupos hispanos, prefiera, porque me gustaría trabajar con el hispano, se puede hacer, se puede comunicar
otra vez por el número 248-7796, o si piensan organizar algún grupo hispano por la iglesia o quisieran que se comunicara este grupo en la YWCA probablemente puede ser posible, que no tenemos un grupo de alguna religión que se pueda juntar en la YWCA. Probablemente que fuera mejor, ahora ya viene el invierno que vamos a hacer en la casa. Sí, bueno, mira, Francisca, entonces vamos a dar por terminado el programa que hoy esta noche tuvimos. Muy bien, mucho gusto. Mira, el gusto es el de nosotros que hayas venido a darnos esta información y a decirnos de tus servicios que estás ofreciendo a la comunidad, otra vez vuelvo a repetir, tuviste bastantes llamadas, varias y muchas de ellas, no pudimos recibirlas, pero volvemos a dar el número, el teléfono que es el número tuyo, es el 248-7796, a cualquier hora, estamos hablando de 24 horas al día. Pueden llamarte. Preguntan por la programa familia crisis con
Francisca González o tenemos a Ramelia González. Bien, así es de que si ustedes que nos están escuchando quieren hablar más con Francisca, quieren, no sé, ustedes están bien... No sé si es en tres semanas, ahí me encontraron. ¿Dónde es donde te encuentran? Por la calle de Natchez, 15 N Natchez Avenida, cruzar la calle de la J.C. Penney's. Ahí en el mall de Yakima, ¿sí? OK, y nomás pueden entrar y preguntar por ti. Exacto. Bien, bueno, entonces te doy las gracias por haber venido esta noche tomando este tiempo, ¿verdad? Y volvemos, esperamos que vuelvas a venir porque sí, como dije otra vez, hay mucha gente que está interesada en oír lo que tú estabas diciendo y también en ellos o ellos también en compartir. Les agradecemos a ustedes que hayan telefoneado porque yo sé bien que otra vez volviendo a repetir que el tema es dificultoso en hablar porque no se oye, pero sí es muy real en
nuestra comunidad y por eso es que les agradecemos que ustedes hayan tomado el tiempo, ¿verdad? Sí. Y hayan estado en el aire compartiendo con nosotros. Muchas gracias. Bueno, entonces ustedes que pasen muy buenas noches y gracias por haber estado con nosotros en esta última hora con diez minutos. Muchas gracias.
Muchas gracias. Muchas gracias. Muchas gracias.
Muchas gracias. Muchas gracias. Muchas gracias.
Muchas gracias.
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This record is featured in “Hispanic Heritage Collection.”
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- Series
- Buenas Noches
- Episode
- Mujer
- Contributing Organization
- KDNA (Granger, Washington)
- AAPB ID
- cpb-aacip-199-79573wqr
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- Description
- Series Description
- Buenas Noches is a public affairs talk show which focuses mainly on issues directly affecting the Latinx community in Washington State.
- Broadcast Date
- 1988-10-02
- Genres
- Talk Show
- Topics
- Public Affairs
- Spanish Language
- Subjects
- Mujer; KDNA
- Media type
- Sound
- Duration
- 01:11:39
- Credits
-
-
Gonzalez, Francisca
Gutierrez, Ninfa R.
Guest: González, Francisca
Interviewer: Gutiérrez, Ninfa
- AAPB Contributor Holdings
-
KDNA-FM
Identifier: cpb-aacip-54599fbf120 (Filename)
Format: 1/4 inch audio tape
Generation: Original
Duration: 01:00:00
-
KDNA-FM
Identifier: cpb-aacip-ac0c18bd9b1 (Filename)
Format: 1/4 inch audio tape
Generation: Original
Duration: 01:00:00
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- Citations
- Chicago: “Buenas Noches; Mujer,” 1988-10-02, KDNA, American Archive of Public Broadcasting (GBH and the Library of Congress), Boston, MA and Washington, DC, accessed June 30, 2026, http://americanarchive.org/catalog/cpb-aacip-199-79573wqr.
- MLA: “Buenas Noches; Mujer.” 1988-10-02. KDNA, American Archive of Public Broadcasting (GBH and the Library of Congress), Boston, MA and Washington, DC. Web. June 30, 2026. <http://americanarchive.org/catalog/cpb-aacip-199-79573wqr>.
- APA: Buenas Noches; Mujer. Boston, MA: KDNA, American Archive of Public Broadcasting (GBH and the Library of Congress), Boston, MA and Washington, DC. Retrieved from http://americanarchive.org/catalog/cpb-aacip-199-79573wqr